01Capa de entrada
Audio, texto y señales de sistema: tres formatos, un solo flujo.
El audio de una reunión, el mensaje de WhatsApp de un cliente y un feed de precios de marketplace no se parecen en nada. La capa de entrada los convierte en una representación común: el audio se vuelve texto, el texto libre se estructura, las señales de sistema se encolan con marca de tiempo. Las capas siguientes no necesitan saber de dónde vino cada cosa.
02Enrutamiento y orquestación
Qué tarea va a qué modelo: lo decide el sistema.
Enviar cada tarea al modelo más potente sale caro; enviarlas todas al más barato produce respuestas erróneas. La capa de enrutamiento mira el tipo y los requisitos de la tarea y decide qué modelo se ejecuta. Para una clasificación corta basta un modelo pequeño, mientras que para un razonamiento de varios pasos entra uno más capaz. Esa decisión no es fija: cambia con los resultados de la medición.
03Procesamiento y verificación
La salida del modelo nunca se usa en bruto; primero pasa un control.
El modelo produce un resultado, pero ese resultado no llega en bruto al usuario. Si la salida se ajusta al formato esperado, si es coherente con su origen, si está por encima del umbral de confianza: todo eso se comprueba. La salida por debajo del umbral se regenera o se manda a aprobación humana. La defensa real contra la alucinación está en esta capa.
04Capa de salida
Un resumen, una puntuación, un emparejamiento, y el origen de cada uno.
La salida depende del producto: un resumen de reunión, una puntuación de rentabilidad, un emparejamiento de conductor. Lo que no cambia es que cada salida queda ligada a su origen. De qué frase salió un resumen, de qué datos se deriva una puntuación: todo queda registrado. Sin ese vínculo no es posible ni la auditoría ni la reclamación.